Octubre fue un mes de ajuste en los niveles de confianza de las familias argentinas. Y esto fue así si se toma en cuenta la evolución positiva que han mostrado los indicadores del tercer trimestre.

En cierta medida, puede tomarse como un reacomodamiento de expectativas luego del resultado de las elecciones, pero a la vez guarda relación respecto a una percepción presente que se ve empañada por la inflación y las controversias sobre el tipo de cambio, afirma el informe mensual que elabora la Fundación Mercado.

De esta manera, los indicadores de confianza bajan, pero las tendencias de consumo y ahorro permanecen sostenidas, de manera que el ajuste de expectativas todavía no se trasladó al consumo y el ahorro, y esto podría interpretarse como una variación estacional.

En Tucumán, el índice de consumo presente sigue siendo el más elevado respecto de otras jurisdicciones, como Buenos Aires, Capital Federal, Córdoba, Mendoza o Rosario. La confianza del consumidor se ubica en un 30%, casi dos puntos porcentuales más que el promedio nacional, medido por la Fundación Mercado. Las familias tucumanas son las más optimistas respecto de su situación presente y de las expectativas de ingresos para los próximos meses. Y esto, en gran parte, está relacionado, con la decisión del Gobierno de adelantar salarios durante el último período del año, previo a las vacaciones y a las tradicionales fiestas.

Los Índices de Confianza del Consumidor (ICC), Ahorrista (ICA) y Familias (ICF) para octubre fueron de 28.0%, 28.8% y 28.1%, respectivamente, indica el informe al que accedió LA GACETA.

En comparación con septiembre, el índice marca un descenso en el ICC de 2,3% y en el ICA de 1,5%, estableciendo una baja mensual en el ICF de 2,2%, en el promedio nacional.

La comparación interanual con octubre de 2010 muestra que el ICC mejoró en 1,9% y el ICA un 7.4%, arrojando una mejora interanual del ICF de 2,6%.

En términos generales, se explica por un ajuste negativo de la percepción de la situación presente de 6,1%, junto a las expectativas, que bajaron en 1,7%.

Los indicadores parciales muestran que la variación de la percepción de la situación presente de consumo tuvo una disminución de 19,1%, mientras la percepción de empleo, se mantuvo con leves variaciones. Las expectativas tuvieron un ajuste negativo en general, básicamente en respuesta al alza de septiembre. El porcentaje de familias con capacidad de ahorro en septiembre fue de 15,8%, mientras las expectativas de ahorro bajaron en 4.6%, y los montos ahorrados respecto del mes anterior aumentaron en 4.7%. De todas maneras, los resultados de octubre en el promedio nacional marcan que las familias reajustaron sus expectativas, y en gran medida, la consolidación de ese escenario estará signada por tres aspectos:

La evolución de ingresos, ya que prácticamente se realizaron todos los ajustes salariales y las familias no tienen previstos aumentos en los próximos meses.

La tasa de inflación, al estar los ingresos con una menor tasa de crecimiento, empuja a una retracción del consumo y el ahorro, por la pérdida de poder adquisitivo.

El tipo de cambio retomó un papel central en la formación de expectativas de las familias. Después de meses donde su estabilidad anclaba las expectativas, en el último mes agregó un factor de incertidumbre, en función de una potencial devaluación.

Así, en los próximos meses la evolución de la confianza estará centrada en la eliminación de expectativas desfavorables, marcadas en gran medida por un grado de incertidumbre en la situación presente.